- Arquitectura
La primera gran obra de Gaudí, una mansión de estilo modernista encargada por su amigo y mecenas Eusebi Güell.
La Unesco catalogó como Patrimonio de la Humanidad el Palau Güell en 1986, exactamente 100 años después de que Antoni Gaudí comenzara a diseñarlo. La historia de este magnífico edificio va unida, una vez más, a la relación entre el conde Eusebi Güell y su arquitecto preferido, Gaudí. Fue este representante de la alta burguesía barcelonesa quien le encargó la construcción de un palacio que fuera el reflejo de su estatus social y económico. Así fue como Gaudí trabajó durante tres años, de 1886 a 1889, para dar forma a esta gran mansión, situada al lado de la Rambla.
Gaudí utilizó los mejores materiales. La fachada principal está construida con piedra del Garraf. Desde el exterior se pueden ver las iniciales del propietario del edificio, EG, y el escudo de Catalunya, símbolo de la identidad catalana y del modernismo. Si bien la fachada posterior es más sobria, la parte delantera del palacio sobresale entre los edificios del Raval con las características chimeneas de la terraza. El arquitecto lo pensó todo al detalle: la entrada está diseñada para recibir los carruajes y conducir directamente a los invitados a las escaleras de la casa. En el interior, todo es buen gusto y distinción: columnas de mármol, techo cubierto de piedras preciosas al estilo mudéjar, una cúpula impresionante que permite el paso de la luz, persianas venecianas de madera decorada con cerámica o el famoso trencadís gaudiniano con los pequeños trozos de mosaico. El palacio tiene una gran sala de estar, otra para visitas, una de música y una capilla que imprime una atmósfera religiosa.
Todos los edificios de Gaudí son excepcionales y tambien el palau Güell, aunque no sea de los más conocidos.
Se trata de uno de los primeros proyectos de Antoni Gaudí concebido como residencia de su mecenas, el conde de Güell.
La concepción del espacio, de la luz, vitrales, mobiliario, forjados, muestran ya al Gaudí de su plenitud.
El edificio ha sido meticulosamente restaurado hace pocos años.
Visita con audioguia plenamente recomendable
Muchas son las opciones a la hora de conocer a Gaudí en Barcelona pero pocas son las opciones económicas. Palau Güell junto a Bellesguard y Cripta Güell son los únicos edificios de Gaudí que puedes visitar por menos de 10 euros, y éste es de los pocos que son públicos.
Me sorprendió y pasé una hora entera metido en el mundo de Gaudí, había visitantes sin llegar a ser molesto, y puedes visitar el edificio completo de abajo a arriba. Si estás planeando visitar varias obras de Gaudí, deberías empezar por esta, ya que nos muestra el Gaudí más joven y académico y sus primeras salidas de contexto que luego se vuelven parte natural de su arquitectura.